La vocación es una responsabilidad de servicio

Queridos amigos, hoy tengo el gusto de compartir mi experiencia en este caminar en el que ustedes forman parte y para quienes me estoy formando.

La vocación, como llamada de Dios, es una responsabilidad de servicio más que un regalo de particulares. Queridos amigos, hoy tengo el gusto de compartir mi experiencia en este caminar en el que ustedes forman parte y para quienes me estoy formando.

Mi nombre es Jorge Rueda Figueroa, nací en la Ciudad de México hace ya veintitrés años. Soy el mayor de tres varones; desde niño participé en el grupo de monaguillos de la parroquia “Santa María Magdalena de las Salinas” allí, empieza a nacer un amor tan profundo por Dios que con cada Eucaristía me acercaba más y más con Él.

Cristo se manifiesta de una y mil maneras, especialmente en la persona del sacerdote, que sin duda han sido para mí un testimonio claro y muy digno; la persona de los presbíteros Arnulfo Oviedo Mercado, que en paz descanse, y Rubén Alfonso Dávila fueron pieza fundamental en el conocimiento y crecimiento de mi fe, pues fueron quienes primeramente me formaron en el culto y amor Dios.

Durante mi adolescencia, mientras cursaba el nivel medio superior, hubo en mí una voz firme y decidida que se disponía a dar respuesta al llamado de Dios a participar de la formación para una vida específica: ser sacerdote.

Una vez concluidos mis estudios de bachillerato y aún con temores, decidí estudiar la licenciatura en Filosofía, ingresando a la UIC. Allí conocí a mi primer director espiritual,  el padre, Fray Mauricio Alarcón.

Durante dos años, cursando la carrera en la Universidad Intercontinental, la dirección espiritual, y lo más importante, participando en la celebración eucarística diaria en la capilla de la universidad, me di cuenta de que el Señor estaba ahí para mí y yo debía estar para Él; había llegado el momento de responder a su llamado.

Así lo hice, y en enero de 2016 empecé un acompañamiento de discernimiento en el Centro de Orientación Vocaciones (COV) del Seminario Conciliar, e ingresé en el ciclo 2016-2017 al Curso Introductorio.

Hoy en día, doy gracias a Dios por aquellos que desde su persona, sus acciones y oración, además de su testimonio, me motivaron para decir Sí al Señor, y con ese mismo compromiso y entrega me dispongo para iniciar la etapa filosófica en el Seminario Mayor, me he encomendado a su oración para que el Señor siga formándome a su imagen y semejanza.

 

RUEDA FIGUEROA, Jorge.
2° de Filosofía

Bingo sites http://gbetting.co.uk/bingo with sign up bonuses