Echar las redes

DECIDÍ SEGUIR A CRISTO TRAS ENCONTRARLO ENTRE LOS INDÍGENAS

By 2 febrero, 2016 No Comments

Testimonio vocacional de Carlos de Jesús, alumno del Seminario Conciliar de México. ¡Quién dijera que el hecho de ir a Misa fuera el principio de un llamado! Así es como inició mi historia vocacional. Me llamo Carlos de Jesús, y hoy deseo compartir con ustedes esta alegría que el Señor me ha regalado.

¡Quién dijera que el hecho de ir a Misa fuera el principio de un llamado! Así es como inició mi historia vocacional. Me llamo Carlos de Jesús, y hoy deseo compartir con ustedes esta alegría que el Señor me ha regalado. Recuerdo que mis primeras experiencias, cuando asistía a Misa, no eran del todo gratas, pues debo confesarles que no iba por mi voluntad, sino por mi abuelito, quien me llevaba todos los domingos. Yo tenía seis años. Si no me quería levantar para ir, me quitaba las cobijas y, pues creo que a nadie le gusta estar acostado sin algo que taparse, así que era el momento de tomar valor y acompañar al abuelito a la Eucaristía. ¡En fin! Poco a poco me encariñé con la celebraciones dominicales en la capilla de Santa Teresita del Niño Jesús, actualmente Rectoría en la colonia “Mesa los Hornos”.

Algo que recuerdo y que me dejó muy marcado era el momento de la Consagración, pues me quedaba anonadado, y muy en mi interior decía: “Quiero ser como aquel hombre que eleva la copa”. En ese entonces yo desconocía que se llamaba cáliz, y así es como comencé a sentir aquel llamado que respondería mucho tiempo después.  Con el paso de los años y conforme fui creciendo, quería hacer muchas cosas, pero no se me quitaba de la mente el hecho de querer ser sacerdote. Tenía mi Bautismo y mi Primera Comunión, pero me faltaba hacer la Confirmación, por lo que busqué prepararme, y fue entonces que conocí un grupo de jóvenes llamado “Misioneros de la Esperanza” (MIES)

En este grupo juvenil, que apoyaba en la capilla con la catequesis, me dieron la oportunidad de recibir mi sacramento y participar con ellos en sus actividades. Una de ellas, y la más fuerte, es la misión que año con año realizan al estado de Chiapas, en el municipio de Solistahuacan (Pueblo Nuevo) con comunidades indígenas tzotziles en el tiempo de la Semana Santa. Fue precisamente en una de las cinco misiones (2009-2013) que tuve la oportunidad de asistir, cuando de manera más fuerte decidí responder a aquel llamado que desde mi infancia había sentido. El contacto con la gente y el encuentro con un Cristo vivo y resucitado en el más pobre, fue lo que me llevó a darle el sí al Señor.

En este grupo aprendí muchas cosas y tuve bastantes experiencias con mis compañeros y amigos que ahí conocí, todo esto me ayudó bastante en mi decisión, la cual mi madre tomó de buena manera, junto con mi hermana y mi familia, que me brindan el apoyo para seguir adelante con este llamado.

Ingresé al Seminario Conciliar de México en agosto del 2013, a la etapa de Curso Introductorio, y actualmente me encuentro cursando el segundo año de Filosofía. Estar en el Seminario es una experiencia sensacional y quiero seguir respondiendo para el día de mañana ser un buen obrero de la Mies del Señor.

 

Fuente: SIAME