Warning: Creating default object from empty value in /home/customer/www/conciliar.mx/public_html/wp-content/themes/salient/nectar/redux-framework/ReduxCore/inc/class.redux_filesystem.php on line 29
EL SEÑOR SE HIZO PRESENTE EN MEDIO DE UNA CRISIS EXISTENCIAL - El seminario
Echar las redes

EL SEÑOR SE HIZO PRESENTE EN MEDIO DE UNA CRISIS EXISTENCIAL

By 19 enero, 2017 No Comments

Yo que le había olvidado, ahora era consolado por Dios que nunca me olvidó, la misericordia que me había mostrado en mi infancia estaba haciéndose presente en medio de mis dudas..

Mi nombre es Eduardo y curso actualmente el primer año de Filosofía en el Seminario Conciliar de México; hablar de mi historia vocacional es, sin duda, hablar de la misericordia de Dios que se expresa en detalles gratuitos, sencillos y verdaderamente espontáneos, justo cuando uno menos se lo espera; pero también es hablar de la mirada compasiva del Señor sobre su Iglesia y sobre las familias.

Nací y crecí en un ambiente familiar lleno de momentos cálidos y fraternos, con un eje religioso notablemente influyente. La piedad popular no me era de ninguna forma ajena. Viviendo en la delegación de Xochimilco sería un tanto ingenuo excluir la veneración del “Niñopa” como un acercamiento sensible de la fe de un pueblo que se me trasmitía a pesar de que mi familia tenía pocos años residiendo en esa demarcación

Mis padres, preocupados por la educación tanto de mi hermana como de la mía, nos inscribieron en un colegio de religiosas, donde la clase de educación en la fe era el momento más importante de la semana; decía mi mamá que para mí era más importante el Catecismo que las matemáticas. Y si a esta experiencia le sumamos la felicidad descubierta en el rezo del rosario en un pequeño grupo que mi mamá frecuentaba y la ilusión de hacer mi Primera Comunión a los 8 años, mi respuesta fue prematura pero segura: “Sí, Señor, yo quiero ser tu sacerdote”.

Sin embargo, debo decirlo, me olvidé del Señor, a pesar de que Él tanto nos llama, lo olvidé hasta que, en medio de una severa crisis de adolescencia, mientras ignoraba qué iba a hacer con mi vida, oí nuevamente sus mociones muy en mi interior; era el momento de hacer mi Confirmación. Me inscribí y tomé la catequesis semana a semana hasta que llegó el retiro previo al sacramento; yo iba a este momento indispuesto, desanimado y molesto, pero mi sorpresa fue que Él ahí estaba nuevamente, visible y real ante mis ojos en aquel trozo de pan. Yo que le había olvidado, ahora era consolado por Dios que nunca me olvidó, la misericordia que me había mostrado en mi infancia estaba haciéndose presente en medio de mis dudas.

Él te llama a través de cualquier medio en donde tú le reconozcas, eso es seguro; Él te llama, y ante la gratuidad de su llamada, ante la mano que te extiende, ante la compasión con la que te mira, sólo te queda aceptar que siempre has sabido que Él es la fuente de todo tu ser, de tu felicidad y responder: ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!

Fuente: SIAME