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LE DIJE A DIOS QUE YA NO QUERÍA VIVIR TRISTE Y DESANIMADO, Y AHORA ESTOY EN EL SEMINARIO - El seminario
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LE DIJE A DIOS QUE YA NO QUERÍA VIVIR TRISTE Y DESANIMADO, Y AHORA ESTOY EN EL SEMINARIO

By 21 diciembre, 2016 No Comments

Le pido al Señor Jesús que este testimonio logre el objetivo de animar a otros jóvenes a no tener miedo y confiar en Él, quien nos llama a conocerle, amarle y servirle.

Conocí al Señor Jesús cuando tenía 9 años, en la catequesis; en ella aprendí que “Dios es mi Padre y me ama mucho” y que “Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida, nadie va al Padre sino es por Él”; estas dos verdades me han acompañado toda mi vida. Participaba de en la Misa y fue a través de su Palabra que conocí un poco más al Señor. A los 12 años hice mi Primer Comunión.

Al salir de la primaria, en la Misa de acción de gracias, el Sacerdote que celebró nos felicitó por haber terminado la primaria, y preguntó: ¿A quién le gustaría ser sacerdote?, yo levanté la mano inmediatamente

Después no asistí más a la Iglesia, sólo en los Bautismos, en las Bodas y los XV años de mis familiares, como comúnmente sucede después de hacer la Primera Comunión; estudié en el CCH-Oriente, donde llegué a decir que Dios no existía, influenciado por las ideologías que escuchaba en la escuela.

Cuando tenía 21 años viví una crisis existencial, me pregunté: ‘¿Quién soy?’, ‘¿De dónde vengo?’ y ‘¿A dónde voy?’ Los problemas que había en mi familia me entristecían, pues pensaba que yo era el causante de ellos. Recuerdo que una noche lluviosa de invierno, imploré al Señor su ayuda, le dije que ya no quería vivir triste y desanimado, que me ayudara a salir adelante, y comencé a rezar las oraciones que había aprendido en la catequesis.

Tiempo después, mi cuñado falleció en un accidente de trabajo; en la Misa de exequias volví a alegrarme de escuchar la Palabra de Dios, la cual me confortaba; sin embargo, sentí gran nostalgia pues caí en la cuenta de que yo me había alejado de Él y recordé que Cristo siempre está a mi lado.

Cuando mi hermano menor asistió a la catequesis yo representaba a mis papás, y me presenté a los cursos que eran para ellos. Retomé mi participación en la Eucaristía, participé, fui catequista y formé parte de un grupo juvenil.

En 2005, durante una Hora Santa por el Jubileo Eucarístico, experimenté el deseo de ser sacerdote, sentí un gran gozo y alegría al estar en la presencia de Jesús-Eucaristía; el Amor y la Misericordia de Dios son eternos, me llené de gozo y alegría espiritual, y decidí: “Quiero compartir con todos la experiencia personal del Amor y la Misericordia de Jesús Eucaristía”.

Comencé un acompañamiento vocacional con los Hermanos Menores Capuchinos, después  con los Hermanos Menores Observantes de Coyoacán, quienes me ayudaron a discernir mi vocación y me recomendaron el Seminario Conciliar de México, y en febrero de 2009 participé en el Centro de Orientación Vocacional de la VII Vicaría y del Seminario Conciliar.

Ingresé al Curso Introductorio en agosto del 2009, iniciamos 34 jóvenes y somos 12 integrantes del grupo de 4° de Teología bajo el patrocinio de Nuestra Madre Santísima de la Inmaculada Concepción, Patrona del Seminario, y de san Felipe de Jesús, quien es nuestro santo Patrono de grupo.

Los invito a orar por las vocaciones sacerdotales y religiosas, así como por los sacerdotes, jóvenes, ancianos y enfermos; que Dios les bendiga y que Nuestra Madre Santísima de la Inmaculada Concepción les proteja siempre.

Fuente: SIAME