Echar las redes

MENSAJE DE AÑO NUEVO

By 28 enero, 2015 No Comments

“Otro año que queda atrás” canta el villancico; efectivamente se termina un año pero no es un “año más”, cada uno es original, nunca se repite. Heráclito, filósofo de la antigüedad, decía que todo es un continuo fluir, cada instante es nuevo, deja atrás al precedente, para también ser desplazado inmediatamente por el sucesivo.  Así, aunque nuestro villancico es el mismo siempre, cada vez lo cantamos con tonos distintos; sin duda, en el 2014, ha tenido matices dramáticos pues ha sido un año difícil y complicado para todo el país, con las sombras propias de la tragedia, el sufrimiento y la rabia de mucha gente, viene a nuestra mente la visión de Isaías que contempla a la humanidad vestida de luto y cubierta con el velo del dolor de la muerte. Eso es lo que anhelamos quede atrás y termine definitivamente. Nuestros obispos han dicho: “¡Basta ya! No queremos más sangre. No queremos más muertes. No queremos más desaparecidos. No queremos más dolor ni más vergüenza.” Ciertamente, queremos que el mal, consecuencia del pecado, quede atrás, termine definitivamente para que aparezca lo nuevo, lo que realmente nos permitirá contemplar algo diferente. Deseamos: Una sociedad justa, familias reconciliadas, jóvenes y niños con futuro, trabajadores recibiendo el fruto de su esfuerzo, servidores públicos honestos, “ancianos que colmen sus días”… y todos, todos, muy cerca de Dios.

La Esperanza cristiana, lo recordaba continuamente nuestro Papa emérito Benedicto XVI, tiene contenido, no es ilusión pues se fundamente en la fe. Jesucristo es su origen, su contenido y su meta; Él es el único que renueva todo, por Él ha venido la Luz y por eso, como indican los obispos, podemos ver signos muy claros que nos animan: “el despertar de la sociedad civil que, como nunca antes en los últimos años, se ha manifestado contra la corrupción, la impunidad y la complicidad de algunas autoridades”. Pero también deben comprometernos a erradicar totalmente de nosotros mismos todo lo que sea contrario a la Buena Noticia y “ser capaces de auténticas relaciones fraternas, de amistad sincera, de convivencia armónica, de participación solidaria”.

Queridos bienhechores y amigos del Seminario, deseo de todo corazón para ustedes un año nuevo con estos tonos y que, para finalizar el 2015, estemos entonando himnos llenos de gratitud a quien venció la muerte y ha hecho resplandecer la Vida y la Alegría. Que Él recompense toda su generosidad, bendiga y proteja siempre a sus familias.