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SAN MIGUEL ARCÁNGEL: CUSTODIO DE MI VOCACIÓN

By 17 septiembre, 2019 No Comments

Querido hermano lector, mi nombre es Héctor Hugo Martínez Martínez, curso actualmente el primer año de la Etapa Discipular y pertenezco a la comunidad religiosa del Instituto de Misioneros de la Santísima Virgen de los Dolores. Es un gusto para mí compartir estas líneas acerca de la importancia que san Miguel Arcángel ha tenido en mi proceso vocacional como custodio y protector, a propósito de que estamos próximos a festejar la fiesta de los santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael.

Nuestra santa Madre Iglesia, iluminada por las Sagradas Escrituras y por la luz del Espíritu Santo, ha proclamado con firmeza a lo largo de los años la existencia y asistencia de los ángeles; un auxilio que no sólo es un acto de mera piedad para darnos consuelo, sino también un gesto de amor propiciado por el único creador que nunca desea vernos solos. El Catecismo de la Iglesia Católica nos dice que los ángeles son seres espirituales, no corporales, servidores y mensajeros de Dios, con inteligencia y voluntad, criaturas personales e inmortales que “superan en perfección a todas las criaturas visibles. El resplandor de su gloria da testimonio de ello.” (Cf. CEC, 328-330).

San Miguel Arcángel, cuyo nombre quiere decir quién como Dios, es el príncipe de la milicia celestial, de estos seres espirituales; ya que con su humildad y valentía luchó contra Lucifer. De dicho combate salió victorioso gritando lo que refiere su nombre, mostrando su fidelidad a Dios y convertido en protector de las pruebas espirituales. Su grito confirma lo enunciado por el Catecismo sobre los ángeles: es un grito de victoria, un clamor entusiasta, de amor, sumisión y adhesión a la Santísima Trinidad, que declara el poder de Dios y que exhorta a adorarle y glorificarle.

Por eso, en el llamado que Dios me ha hecho, no sería tan firme mi respuesta sin la presencia de María Santísima, Madre de Cristo, y la ayuda de san Miguel Arcángel que, en mis momentos de prueba, se hace presente para vencer las acechanzas del enemigo.

Por último, es importante mencionar que en sus apariciones, el arcángel ha prometido a cada uno de los que acudan a sus santuarios, con fe viva y dolor sincero de sus pecados, la gracia divina para la sanación de toda enfermedad corporal y espiritual, así como la derrota de las fuerzas diabólicas que constantemente agobian. Entre sus apariciones sobresalen las siguientes: Castel Sant´Angelo en la ciudad de Roma, Italia; la de Mont Saint-Michelle en Francia; Monte Sant´Angelo en el Gargano, Italia; y, especialmente, la de San Miguel del milagro en Tlaxcala, México.

Queridos hermanos, espero que estas líneas ayuden a fortalecer su devoción y que san Miguel Arcángel, guardián de la justicia y la verdad, sea su protector en las batallas que, como apóstoles de estos tiempos, libramos contra Satanás y sus ejércitos del mal. Que su escudo y su espada sean soporte de nuestra oración y sacrificio para perseverar hacia la meta final, la santidad.

Sem. Héctor Hugo Martínez Martínez

Etapa de Discipulado